BESTIARIO

Bestiario es un conjunto de obras que recupera la tradición de los bestiarios medievales y renacentistas desde una lectura contemporánea y poética. En esta pieza, la figura animal no se presenta como representación literal, sino como una entidad simbólica, portadora de memoria, tiempo y transformación.

La obra se construye desde la superposición de capas y veladuras realizadas con técnica mixta de acrílico, óleo y emulsiones, generando una superficie donde la materia pictórica funciona como archivo y como huella. La llama, despojada de su carácter descriptivo, emerge como metáfora de lo resistente y lo ancestral, vinculada a una noción de tiempo circular y de eterno retorno, donde las formas reaparecen y se reconfiguran.

La imagen propone una escena abierta, ambigua, en la que lo monstruoso no actúa como amenaza sino como espejo de la condición humana, invitando al espectador a una experiencia pictórica basada en la intuición, la memoria y la resonancia simbólica 





EL RITO

Este proceso es una búsqueda que se alimenta de mitología y ritualidad gauchesca, recreando la materialidad de ciertos personajes o situaciones en una dinámica del poder donde el tiempo se manifiesta de manera circular. En estas obras en particular empleo un método de capas de pintura mediante el cual resto mientras sumo, existe una plasticidad material en cada nueva capa agregada, lo que hace que sea fácil de quitar de ciertas áreas, pero solo de manera imprecisa. Encuentro una interesante coincidencia en el proceso, dado que siento que estoy creando de manera circular, hacia atrás, en cierto sentido, mientras trabajo hacia adelante en el proceso creativo. Aquí es donde la pintura adquiere una identidad propia, donde se separa de mi intención y afirma su alteridad. 

FICCIONES

Desde siempre en mis obras indague sobre el espacio y lo que allí habita, creando ficciones que exploran el profundo sentimiento de la contemplación, en estos escenarios sus protagonistas no son otra cosa que testigos que deambulan perdidos, en un eterno ciclo donde el poder y el deseo son su principal quimera.



ARTIFICIO

Una búsqueda que se nutre de rastros, de indicios, de partes de un todo que se construye a pedazos, casi como un descubrimiento arqueológico. Me gusta pensar en el proceso como una mirada hacia el vacío de la noche, donde lo primero es la oscuridad y eso lo ocupa todo, pero que poco a poco nos agudiza la sensibilidad y comenzamos a percibir distinto, a percibir lo otro, lo velado, lo que a plena luz se mantenía oculto, en este acto no solo la vista se acostumbra e intenta captar los esencial sino que además la imaginación se manifiesta como la forma de completar una materialidad, un artificio.


SATORI

El momento en que se descubre de forma clara que solo existe el presente, que el tiempo es solo un concepto, que el pasado y el futuro son una ilusión... . Satori es un momento de comprensión más allá de la experiencia terrenal. Una revelación simple pero permanente que permite cambiar el universo a partir del cambio de la propia percepción. 

CARNE

Quizá sea porque es el material orgánico del que estamos hechos, quizá porque en el país donde nací es uno de los alimentos más abundantes, quizá porque relata  las relaciones de poder y de deseo, las pulsiones de vida y de muerte. Probablemente sea por todas estas razones y alguna más, lo cierto es que su poder simbólico es tan fuerte que escaparse es imposible.